Por un beso…

Un beso y un adiós - {author}

La brisa viste hermosa y dulce boca,
hermosa como canto de la prímula,
un canto dulce, limpio, que me estímula;
estímulo que incluso al alma toca.
Rocío de tu labio, nacarado
en sus profundidades, dame un beso,
un beso, y yo te cambio todo eso
por vida entera libre de pecado.
No dejes que me muera sin probarlo
¿permites por ventura a mí anhelarlo?
Muy poco tiempo tengo… ¡escucha esto!
El alma te daré, ser fiel contigo.
¿Me rechazas…? Entonces, me desdigo:
tan solo dame un beso… me iré presto…

Iraultza Askerria

Balada de un anónimo

Anonimidades I - {author}

Duerme en tu pecho el ansia diametral
de los recuerdos líricos de este hombre,
te olvides quizá un día de su nombre
al encontrar a otro mucho más cabal,
mas será muy difícil del cristal
de tus ojos quitar el sombrenombre
de una prosa que por siempre te asombre
al pintar su carácter eternal,
en tu seno cohibido, en tu sonrisa
diamantina, en tu cálida y salada
arena y en tu voz que sabe a brisa,
donde se unen canciones de paz y vino,
balada de un anónimo firmada
que nunca olvidarás, cuerpo divino.

Iraultza Askerria

Pacto con el diablo

Demonio - {author}
Háblame de la historia del pecado
que en tu cara creó gracia y lindeza,
pues no habrá ningún sino más preciado
que aquel que dio un comienzo a tu belleza.
Por eso me pregunto atormentado
si con Satán pactaste la proeza
de que fuera tu faz mundo estrellado
otorgándole a cambio tu pureza.
¡Admítelo! ¡Admítelo mortal!
Astuta dama, fémina perfecta
cuya belleza el corazón me afecta,
que eres la primogénita del mal,
sirena, vampiresa sin amor
para este niño entrado en el terror.

Iraultza Askerria

A imitación de los poetas clásicos

Il poeta - {author}

Yo quiero que tengamos un momento
para leer a clásicos poetas
que escribieron sonetos y saetas
alentados por tierno sentimiento,
y después imitar en nuestro aliento
los mismos versos, rimas y cuartetas
abrazando las mismas silüetas
que guardan el amor que por ti siento.
Luego realizaremos distinción
entre el amor de antaño y el de ahora,
entre el verso de ayer y nuestro caso.
Y entenderemos bien y con razón
que nuestro amor y verso hasta mejora
a Bécquer, Espronceda y Garcilaso.

Soneto en métrica descendente

Photo - {author}

Abrigo hecho de estrellas, arrópame en tus manos;
en tus manos, mi príncipe, de nuevo hazme dichosa,
dichosa como el sol, como una mariposa,
mariposa que vuela por los montes decanos.
Profésame el calor de los veranos;
veranos de lujuria indecorosa,
indecorosa pero dulce rosa,
rosa, el ídolo fiel de los paganos.
Hazme tuya, vida mía,
entra en mí como la luna
penetra noche sombría.
Un alma, una;
cual noche y día,
cual niño y cuna.

Iraultza Askerria

Diana

Arco - Fernando Cordova

Sé que tuyo es el nombre de Dïana,
para mí, sin embargo, eres tristeza;
como lágrima de una estrella cana.
como piel impregnada de aspereza..
Para mí no eres virgen, cual la diosa,
eres la dionisíaca amante;
como nívea luna caprichosa
ligada al sol por ser más fulgurante.
Y pensar que te amé… ¡qué te amé yo!
¿Cómo fui tan cïego y tan inválido,
y aún peor… escribirte tanto verso?.
Pero ya se acabó… ¡ya se acabó!
Marcha lejos cuerpito dulce y cálido…
¡fuera sal de mi lírico universo!.

Iraultza Askerria

Envejeciendo

Envejeciendo Juntos. - francisco javier vega santana

Tomaré de tus manos la fría primavera
convertida en un vasto terreno desflorado,
y la culpa daremos al hado despiadado
por volver horroroso lo que precioso fuera.
Tomaré luego triste lugar a tu ribera,
recordando lo hermosa que fuiste en el pasado
cuando aún pocos años habíamos andado
por la tierra y el sol, ¡quién ora los tuviera!
Al presente cambiamos, razón de la vejez,
que en arrugas convierte la más venusta tez
acercando implacable el final a la razón.
Mas yo siempre diré, habiendo lucidez,
un pedazo de vida, una poca  avidez,
que jamás dejaré de darte mi pasión.
Pues sigues siendo hermosa para mí
incluso en la mudanza mortecina,
ya que no importa el fin
mientras fielmente afina
la costumbre de amarte
sin más condicionante.

Azucena

Fragancia de Azucena - Aysha Bibiana Balboa

¡Ay!, hermosa azucena en este valle,
blanca miel en boca de serafín;
del ladrón codicioso su botín.
Ojalá entre mis brazos al fin te halle.

Como la vagabunda de la calle
que se expande de aquel a éste confín,
en mi corazón te extiendes afín,
por mi cuerpo con lujoso detalle.

Azucena estival, ¿dónde estarás?;
tu aroma en este valle y nada más,
y tus caricias solo en mi recuerdo.

Azucena querida, mi azucena,
inabarcables pétalos de pena,
convirtiendo en demente a un hombre cuerdo.

Iraultza Askerria

Soneto alejandrino sin tema

blue daisy - Luz Adriana Villa

La niña de mis ojos, la amada flor azul;
la misteriosa ciencia que acierta al corazón;
un tono de penumbra de amarga desazón;
un frío cristalino quebrando un triste tul..

Agudo filamento, madera de abedul;
inmenso cuerpo al viento, fatídico aguijón.
Redoma envenenada, poción de curación;
guardando los recuerdos muy dentro de un baúl..

No sé que más decirte, ni sé explicarme bien;
soy la figura esclava al fondo de un Belén
gotita pesarosa que fluye en el canal..

No sé si has entendido lo que quiero decir;
tal vez haya mentido, tal vez lo has de omitir.
Lo cierto es que has llegado al versículo final..

Iraultza Askerria

Ejemplo de soneto

Image from page 126 of
En los versos impares rima en abo,
y los pares que casen como en vetos.
El acento pondré en el tres y octavo;
los demás como en todos los sonetos.
Once sílabas son, de cabo a rabo,
las que forman didácticos cuartetos.
Todas deben entrar igual que un clavo
e intentando que queden tan perfetos.
Uso aquí la licencia del poeta
de poder transformar palabra y versos
con objeto de que esto llegue a meta.
Pues espero dejar en tu razón
pensamientos dïáfanos y tersos
sobre el modo y rimar de la canción

Iraultza Askerria