Eso eres tú

Planetas que giran en torno una estrella. Suspiros que avivan la luz de una vela. Eso eres tú: ¡el fuego, la llama y mi reina! Árboles que beben caudal de la tierra. Pétalos que mecen el más dulce néctar. Eso …

Entre palabras

Una palabra me viene a la mente y otra al corazón. Arriba se repite como un eco, siempre chocando contra las paredes de mis sesos y tornando a hacerse oír, como un manifestante fervoroso. Abajo los latidos impulsan el sonido …

Despertar

No existe amanecer o despertar más hermoso que el que ocurre a tu lado. Abre uno la mirada por mirar el más bonito ser que el mundo ha dado. Sobre la cama sabes semejar la perfección del arte y es …

Semblante celeste

Las nubes funden gasas y fulgores bajo el sol y la luna, cual luceros con sendos nubarrones carceleros, par de avizores van tocando ardores. Bajo de ellos con pálidos colores en oval se aglutinan agujeros y se extienden de ahí …

Tatuajes

Tinta azul en tu piel de alabastro. Hay cartas que se escriben y nunca llegan. La palabra escrita bajo tu epidermis tersa. Correspondencia ahogada en una playa distinta. Los recuerdos son pájaros que emigran al sur entre el negro escaparate …

Desfallecernos

En la cama, tú y yo. Sol y tierra. Orbitando entre llamaradas, fogonazos, destellos, luminarias que desde los ojos alumbran la oscura habitación. Cósmica, de ensueño, éter tangible que destila el sudor de tu piel. Vuelta y vuelta alrededor del …

Poesía…

Poesía son tus nalgas desnudas bajo mis mordientes labios. Poesía es la cerrazón de tus muslos, que en su línea turgente esconden perlas rosas en un mar modesto. Poesía son tus lunares espolvoreados cual chocolate sobre la piel bronceada. Poesía …

El gerente ocupado

—María, toma nota de cuanto voy a decirte. A las diez, entrevista con el director de Industrias Petrolíferas. A las doce reunión con nuestro departamento de marketing. A la una estaré en mi despacho. Bajaré a comer a las dos. …

De fuego y carmín

Es de fuego y carmín, combustible nevado, donde alegre perdura tu aniñada sonrisa que discurre sin fin por tu boca deprisa sonando en el apuro de mi amor encerrado, pues palpita mi pecho, cuando llega a mi lado el certero …

El caballo de Helena

Sobre la alfombra de la habitación, reposa un caballo de juguete. Está esculpido en madera, con unos ojos cilíndricos de color azul que parecen estallar en lágrimas. En su lomo se ha cincelado un epígrafe con letras rojas, apasionadas, llenas …

Tus labios

Tú sabes que tus labios son la vida, el latir incesante del anhelo, rama luenga fluyendo por el cielo de tu carita pálida y querida. Tú sabes que en tus labios hay cabida para la miel, azúcar, caramelo, es el …

Desnuda hermosura

Con tu vientre despojado de las venideras marcas que a las féminas más carcas atraviesan sin cuidado, vi tu ombligo despejado y acechado por las parcas yemas mías que a tus arcas procuraban dar cazado. Ni por mucho meditarlo logro …

Diciendo adiós

Tarde o temprano todo el mundo siente que la vida, en un principio maravillosa y tierna, aparece infatigablemente cruel y ladina al otro lado del muro de la ilusión. Es allí donde surgen sus garras más temidas, mezcladas de casualidad …

Cátedra

Perla, nácar, calor, sólida piedra de tu inocencia pura se construye, con la firmeza aérea de quien huye por recovecos íntimos de hiedra. Eres bosque, eres el río que medra por las almas ajenas, se diluye con dulzura secreta pues …

Triste lectura

Ando un poquito triste reyelendo las penas de antiquísimos poetas, los que estuvieron antes transcribiendo los amores que hicieron las maletas. Y ando también con la lectura viendo que a lo lejos se van tus silüetas, olvidando el amor que …

Mi universo

Has sido esculpida con trocitos del universo: polvo de estrellas, soles ardientes, enanas blancas y nebulosas de gas. La canción del cosmos a la puerta de tus labios y tus pensamientos surcando a la velocidad de la luz. Alrededor tuyo …

El pájaro

Dentro de tu alma he visto un pájaro volar; parecía una nube que besaba la mar. Las olas en tus ojos comienzan a arreciar, y en tus labios sabrosos resplandece la sal. El sol envuelve al ángel cual estrella fugaz, …

Fósforo

Cuando llegaste a casa, olías a fósforo, a chamusquina y a sudor. Supe que habías estado nuevamente cometiendo tus fechorías nocturnas: quemando contenedores, coches y todo cuanto se te pusiera por delante. Ahora me tocaba a mí recibir tu llama … Leer más