El bastón

El bastón

La noche estaba cubierta por una fina neblina. Un hombre fumaba un cigarrillo apoyado contra una farola. Su rostro estaba oscurecido por un sombrero. Unas frondosas patillas le cubrían verticalmente la cara, surgiendo como una plaga en aquella silueta tenebrosa. …

La última noche

Estábamos sentados en el coche. En los asientos de atrás. Ni yo era Danny Zuko ni mi vehículo un descapotable. Tú podrías haber sido cualquier mujer hermosa, desde Cleopatra hasta Marilyn Monroe. En la radio se escuchaba un agradable y …

Caballo de plata

Galopa con las crines al viento un caballo blanco, portentoso y recio, repleto de una fortaleza casi inmortal. Su hocico relincha grave y firme, ahuyentando las nubes grises que se agolpan en los límites del cielo. La tierra se ahueca …

El gato

Firme, impasible, el gato se asoma al borde del pozo. A su alrededor, nada más que soledad. Cierra los ojos un instante y las reminiscencias acuden a su mente: El patio cordobés, con sus blancas fachadas engalanadas de floridas macetas, …

El perro muerto

Ellos se mudaron inmediatamente después de encontrar a su perro muerto. Trece años de convivencia habían dejado recuerdos imperecederos en la familia. El can ladraba suavemente. Se escondía entre los setos. Correteaba por el asfalto bajo el peligro de la …

Rumbo a las estrellas

Lanzó el garfio hacia el cielo. Quería amarrarlo a una nube para poder subir hasta las estrellas. Pero el garfio cayó a sus pies. Lo intentó reiteradamente, fracasando y volviendo a fracasar.Al final, cincuenta años después, lo logró, pero ya …

Paisajes idílicos

La Tierra guarda paisajes idílicos, algunos en las selvas caribeñas o en los acantilados más profundos; otros tan cerca de nuestra rutina que a veces olvidamos mirar. Los ocasos en la costa, con su resquemazón rojizo que no quiere irse, …

Somos…

Somos jirones de nube que se encuentran en lo alto y que forman al juntarlo el blanco que todo cubre. Somos la arena y el agua que al vaivén de la marea cálidamente se besan en la orilla de la …

Hambre

Hambre. Hambre de tu corazón herido por el hambre. Hambre por comer insípidas criaturas rojas. Hambre de tus muslos de esponja y de tu pubis rosa. Hambre, hambruna, hamburguesa de aceite. Imagen de tu sexo hendido, sabroso, deleite. El hampa …

Quark

Belleza de largos tendidos al son del viento, al sol violento, al sonar de los muslos frotándose. Tú y yo como gelatina, acaparando hoteles y dormitorios, desvistiendo colchones y humedeciendo bañeras. En los montes y en los mares, comernos la …

Blanco entre rojo y negro

Cabalgabas en tu carruaje de hierro y plata, en el mortecino silencio de la madrugada. Vestías, como siempre, tu vestido ajustado de color negro y habías pintado tus labios de un rojo brillante, que contrastaba temiblemente con la palidez de …

Voz de trino

En los soportales de tus ojos quedé dormido, y aunque estaba a la intemperie no pasé frío. Me acunaste entre las pestañas como a un niño, cantándome aquella nana con tu voz de trino, y mientras pasaba la noche bajo …

Haikus sobre el amor

Flores erguidas sobre el tumultüoso mar del fervor. Muertes y vidas bajo el tacto rocoso del corazón. Tantas desdichas hundidas en el pozo de la razón. Y tantas dichas germinando del gozo de la pasión. Tan bueno y malo, tan …

Biografía de la historia

Con un beso reformular mi amor por ti y descomponernos en abrazos para juntarnos trocito a trocito con la templanza del lirismo épico, impropiedad de la poesía de la carne y el sexo, para acudir finalmente al apoteósico desenlace de …

Volarán las lucientes golondrinas

Volarán las lucientes golondrinas a tu terraza, donde un mensaje dejarán. Sus alas vibrarán frente a los cristales, y a ti, ¡hermosa!, te despertarán. Correrás a leer aquella epístola, en tu corriente soledad. Volarán mis palabras a tu flor de …

De papel y destino

Carne desnuda, cuerpo de viento, coraje entre piernas de algodón. Frío en la niebla de los sudores y miedo a reventar los decibelios. Constante fricción de los sentidos encendidos bajo la luz ambarina de un dormitorio viejo. La juventud egresa …

Fundirse

El viento agitaba las cortinas de una ventana entornada. Tras el vano, un colchón vibraba cadenciosamente, al ritmo controlado de unos cuerpos que se amaban. Se escuchaban sonidos tiernos, el frote de las caricias, los inocentes mordiscos que comían una …

Una oferta de empleo

La oficina olía a periódico viejo, café insípido y rancio aburrimiento. Las sillas arrastraban culos orondos mediante frenéticos movimientos hipercalóricos. La luz del techo guerreaba contra los rayos que irrumpían por los ventanales, en una orgía de explosiones y destellos. …