Queriendo olvidar

Confiné en un ropero tus vestidos, calciné en una hoguera mis memorias, y aún sin importar por donde vaya persígueme tu sombra. ¿Acaso tendré yo que recluirme en lo más hondo de un baúl de ropa y rezar para que …

Sexo en la calle

Sexo en la calle

Te apoyas en la farola como una parte indisoluble del mobiliario urbano. Miras, contemplas. Traduces en versos el caminar de las doncellas. El poeta en la calle. Alberti. Pero hoy no quieres hablar de revolución. Hoy quieres hablar de sexo. …

El caminante

Por sendas de Castilla camina el caminante; ninguna compañía, tan solo fe en el cielo. Morral tiene a la espalda, la vista por delante, y dentro va una biblia guardada con gran celo. Camina el peregrino, ningún acompañante; no hay …

Estrellas rotas

Se rompen las estrellas. Lloran. Una ensordecedora explosión que nadie puede oír. Agujas pinchando la materia del universo solapadas por la incomprensión. Gritos sin eco. Amparo desvestido de ondas de luz. A nada puede agarrarse. ¿Qué hacer cuando se hunde …

Avellana

Quiero pelarte como a una avellana, quitarte el sobrante de tu cuerpo y dejarte desnuda y pura, ante mi ávida mirada. Recorrer tu afrutada piel con la lengua, prodigando entre sus lunares y recovecos el claro color de la saliva. …

El lobo herbívoro

El lobo herbívoro

Érase una vez un lobo. Pero no feroz. ¡Qué va! Era dulce como la miel, cariñoso como una semilla de algodón, amante de la cocina herbívora más sofisticada y un fanático de la peluquería, razón por la cual conservaba un …

El bolígrafo silencioso

El bolígrafo silencioso

Tenía un bolígrafo en la mano y la mente ahíta de tinta seca, tiesa, tísica. Las palabras quedaban inmóviles ante la frigidez de los pensamientos y el bolígrafo escuchaba en silencio voces que no decían nada. Frente al artilugio prosaico, …

Y ahora te lamentas

Y ahora te lamentas

Nunca quisiste creerme, nunca confiaste ciegamente en mí, nunca hiciste caso de mis opiniones, y mis consejos no valían nada. Y ahora te lamentas. Fui tu conocido, tu compañero, tu amigo, tu amante, tu amor, tu amante, tu amigo, tu …

El recuerdo de tu cara

El recuerdo de tu cara

Los pensamientos se deslizan por mi mente y paulatinamente adquieren la silueta de tu rostro. Es entonces cuando siento un deseo de besarte tan fuerte, que inexorablemente me pongo a llorar. Iraultza Askerria

El corazón enterrado

Al poco de enterrar mi corazón en el fondo del río, me sentí más relajado y ligero. Me quité un peso de encima, doscientos ochenta gramos de inútil músculo y una responsabilidad un tanto tediosa. El lecho del río abrigaba …

Fuegos artificiales

Fuegos artificiales en el cielo nocturno que parecen iris arcos. Traviesos infantiles en sus barcos siguiendo el rayo leve del señuelo. Como fieros astados, aun en celo, penetran los cerrados y albos marcos vistiendo de clamores tantos charcos y de …

Violadores y poetas desorientados

El mundo estaba lleno de oportunidades. Rubias, morenas, incluso pelirrojas. Algunas de piernas delgadas, otras gruesas, todas llamando a una boca ávida. En cualquier lugar aparecían: en los sueños, en el cielo, en cualquier punto del universo… Incluso en los …

Onicofagia

Te muerdes las uñas, deseoso de dolor. Se contrae tu cara en la adicción máxima de comerte a ti mismo. Brillan tus ojos al ver el desgarro continuo de la carne. Sonríe tu alma de placer cuando tus fauces se …

Yo te he buscado

Yo te he buscado entre las rocas de un imposible, ante los muros de un monte enhiesto que se acrecienta con cada paso. Yo te he buscado entre los humos de un rato libre, ante las pocas gracias del lento …

Infidelidad

Aquel día supe que me habías sido infiel. Cuando recibí la noticia, me mostré impasible sin dejar traslucir ningún tipo de emoción. Siempre había sido un mago de la ocultación sentimental. Pero en la soledad de una almohada, era el …

Colores

El verde es el color de la esperanza. También lo es de tu alegría, de tu mueca trucada en abiertas sonrisas. Del pecho enardecido cuando respira atosigado. De ti misma en estado puro, abierta como la primavera, verdaderamente paciente en …

Reconstruyendo el Big Bang

Abierta de piernas como un volcán en erupción. Flexible como el junco húmedo de una orilla. Tumbada en la penumbra de un rincón, hervida de caricias. Solapada por la insidia enfurecida de mi cuerpo. Péndulo oscilante de penetrante aguja, marcando …

Verte dormir

Cuando duermes y te miro, me pareces el cuenco de misterios y el eco de las supernovas que llaman al otro lado del universo. Tu boca entreabierta, suspirando pecados y promesas ciertas, y las pestañas largas bien cerradas sobre tus …