La caricia

Como un fino recuerdo nocturno que se pasea por la frontera de los sueños sin apenas apreciarlo, una caricia tuya me sobrevoló el corazón. Ahí se quedó, dormitando, durante días, semanas, meses, años y resurrecciones. Tan pálidamente callada que ni …

Complacencia femenina

Estaba acostumbrada a masturbarse por la noche, después de haber pasado la tarde con él. Con la molesta presencia de sus padres al otro lado de la habitación, siempre presentes, solo le quedaba la soledad de la madrugada para disfrutar …

Soneto alejandrino sin tema

La niña de mis ojos, la amada flor azul; la misteriosa ciencia que acierta al corazón; un tono de penumbra de amarga desazón; un frío cristalino quebrando un triste tul.. Agudo filamento, madera de abedul; inmenso cuerpo al viento, fatídico …

Ejemplo de soneto

En los versos impares rima en abo, y los pares que casen como en vetos. El acento pondré en el tres y octavo; los demás como en todos los sonetos. Once sílabas son, de cabo a rabo, las que forman …

Sobre la gente que grita

Un pensamiento crítico hacia los individuos con los que no se puede mantener una conversación disciplinada, debido únicamente a que sólo saben gritar… y gritar.

Al sentir tu mirada

Como baila el velero a la luz de las sombras; tus pestañas, tinieblas, terciopelo y alfombras. Como bailas, pupila, en el mar de las dudas, ojalá que en tu orgullo a mis brazos acudas. Como baila el deseo ante hermosa … Leer más

Un grito en pos del viento

Gritó. Fuerte. Tanto que el último latido de su corazón se le escapó por la garganta. Cayó al suelo, de rodillas y apoyado en sus débiles brazos. La arena del desierto se introdujo bajo sus uñas y el sol derritió … Leer más

Sobre la esperanza

Las sombras aparecen por las esquinas y me dibujan el perfil de tus senos. No es más que un recuerdo sutil y vano, pero casi puedo sentirlos bajo mis dedos. Los acaricio… y luego los beso. Jadeante, me ahogo en …

El universo se detiene

Quiero coger tus palabras al vuelo y acunarlas en mi boca para que no quede perdido el eco de tu voz y pueda filtrar por mi alma los tibios pensamientos tuyos. Quiero desnudarte con los dedos y con los labios …

El universo se detiene

Cuando nuestros cuerpos se observan en su desnudez mutua, sé que el universo se detiene a mirarnos. Lleno de envidia nos recoge en su regazo de noche y nos aplasta de placer, con tu carne vibrando, todavía sintiéndome dentro, y …

Actriz venidera

En el paraíso estás sentada, con tu melena corta al viento y tus labios pintados de primavera nocturna, de carnosa celeridad, de apasionante consuelo. Tu rostro en el edén tan sereno… como un árbol vetusto, una estrella venusta, un ínclito …

A la musa

Yo creo que mereces que te escriba un soneto que alabe tu mirada, tu sonrisa, tu cara inmaculada, todo tu cuerpo, desde abajo arriba. Pues me encanta también que seas viva, como un cielo de azul o llamarada que nunca …

Sus últimas palabras

«Fin». Escribió. Luego dejó la pluma en el tintero. Volvió a leer el último párrafo que había escrito, a examinar cada signo ortográfico y cada verbo conjugado, a cerciorarse de la correcta expresión de las oraciones. Estaba perfecto. Firmó, dibujando …

De por vida

Te escribiré sonetos de por vida aunque te marches lejos de este crío allá do no te encuentre mi amorío, convertido en memoria indefinida. Puesto que hay algo en mí que no se olvida: ese labio que muerdes de improviso …

Dedos

No supe entender lo que pedían tus carnes, ávidas de un cuerpo en celo. Quizá, incluso, tuve miedo de comprenderlo. Me limité a hacer contigo lo que tú querías hacer conmigo, prohibiéndote el placer de masturbarme, obligándote a dejarte masturbar …

El anhelo de poseerte

Arrastrarás cual lino tus caderas en una desnudez de puro fuego, deslizándote en húmedas calderas por mi cuerpo sumido en amor ciego. Ascenderé tus tímidas laderas hasta encumbrar un beso, para luego a la sombra dormir de sus palmeras, calmando …

Soneto a tu boca

Sabe que son tus labios ambrosía ruinas azucaradas del deseo en cuya remembranza me recreo esperando besarlas otro día, pues conociendo ya la dulce vía de tu boca, me he vuelto yo un ateo del resto de mujeres donde es …

Exótica imitación

En un susurro tan silencioso como los céfiros del ancho mar, oí a tus voces dulce rimar, un dulce cántico, tema amoroso. Pensé que un sueño, un dulce engaño, con una exótica imitación, burlado había mi corazón para con lágrimas …