Tomé tus labios con los míos

Tomé tus labios con los míos, y con las manos tomé tus pechos. Tal vez fue locura, tal vez amargura, pero al cabo, mis lágrimas cayeron sobre tus pezones.

-¿Qué te pasa, mi vida? -dijiste.

-Nada… que no te quiero.

Iraultza Askerria

Tirando del lazo

La Visera - {author}El mundo se ha reducido al infierno. Un caos estrepitoso, asfixiante, de hirientes palabras que descubren una realidad deshonrosa: guerras, atentados, violaciones, corrupción…, y entre tanta maldad, unas pocas personas avanzando y progresando, levantando a sus espaldas el peso de la humanidad. Son ellos quienes mantienen el rumbo, el porvenir, la probabilidad de seguir existiendo en este planeta o en cualquier otro. Científicos, investigadores, filósofos, en cuyo pensamiento y perseverancia establecen las pautas de la evolución humana. Cada acción, cada experiencia se expande por el universo como el oxígeno dentro de los pulmones. Sondas alrededor de Júpiter examinando el origen del agua, radiotelescopios tan grandes como un parque de atracciones, autobuses electrónicos impulsados por energías renovables, hallazgos en ámbar que nos recuerdan de dónde venimos. Miles de historias, peldaños hacia un horizonte cuya distancia se agranda a cada paso. Pero no importa cuán remoto sea el punto. Hacia allí siguen las mujeres y hombres que viven labrando un futuro digno, tirando del lazo que sustenta al resto de la humanidad.

Iraultza Askerria

Hoy no me apetece escribir

Refill Pelikan - {author}Hoy no me apetece escribir. Quiero cogerme el día libre, cerrar el tintero y jubilar la pluma. Quiero decirle a la musa que me voy de vacaciones y que apunte en la agenda cualquier nuevo encargo. Quiero que las palabras surjan en mi cabeza sin adjetivos, sin metáforas, con fallos gramaticales y estructuras dispares. Quiero que mis frases no sean leídas una y otra vez.

Hoy no me apetece escribir. Quiero montarme en la moto y accionar el acelerador. Quiero sentir el aire de la costa contra mi rostro mientras escucho acordes expeditos de rock & roll. Quiero detenerme un instante sobre un acantilado y mirar al futuro de la consciencia, donde los deseos se hacen realidad. Quiero que mi corazón se desboque a lomos de la irracionalidad.

Hoy no me apetece escribir. Quiero salir a correr tras una balón de fútbol, apuntar a la portería contraria y encajar un gol por la escuadra. Quiero gritar de júbilo mientras celebro la digna proeza en una ataque de frenesí y locura. Quiero sentir la adrenalina descender hasta los niveles de la tranquilidad. Quiero sudar y caerme sobre la hierba para levantarme luego con mayor entusiasmo.

Hoy no me apetece escribir. Quiero ir a tu oficina y sacarte a la fuerza del pequeño cubículo que compartes con los demás. Quiero encerrarme contigo en el ascensor, detenerlo en mitad del abismo y besarte delirante. Quiero alzar tus muslos por encima de mi cadera y penetrarte violentamente mientras te mantengo en el aire, en el cielo, en el paraíso, y te susurro al oído sucias palabras de amor.

Hoy no me apetece escribir. Y, sin embargo, al hacerlo he vivido todo cuanto quería hacer.

Iraultza Askerria

Sobre el significado del amor

propio amor - !unite

Ojalá pudiésemos dormir los dos juntos, perdidos en un bosque de hadas y fantasías, en el sueño de una noche de verano.

¡Qué grandes fueron los poetas, los literatos y los dramaturgos de las lejanas épocas! Sus murmullos escritos aún resplandecen en nuestra percepción nutridos por la tinta inagotable y eterna que es el arte, ¡el gran arte!

Sin embargo, a pesar de la magnificencia de tales difuntos individuos y de la nobleza de sus obras consagradas sobre el amor, ninguno de ellos supo definir nunca tan ardiente sentimiento o, si lo supo, nunca pudo encontrar las palabras adecuadas para definirlo.

Yo creo que “te quiero” son las únicas palabras que pueden desplegar una sombra veraz sobre el significado del amor.

Extracto de Rayo de luna, de Iraultza Askerria

El lago camposanto

Eres un lago eterno de frescura.
Sin ahogarme en ti puedo naufragar.
Me llenas, me rodeas como un mar
templado; inmensa y plácida figura.

Me reflejo en tu líquida hermosura,
bálsamo rico, tú puedes curar
del monótono sentido de estar
buscando en esta vida la cordura.

Pero así es suficiente: loco, amante
de un lago sin final, lleno de vida
y que llena la mía con talante.

Lago eterno infinito que en ti quiero
morir, que no me importa si me olvida
el mundo mientras dentro tuyo muero.

Iraultza Askerria