Mirándote

Photo - {author}Así que todo es tan plácido al mirarte, que la marea se reprime y el oleaje decrece y las ondas suaves recorren la superficie marina en un sosiego pletórico, culminado por tu hálito, nana de bebé.

Al observarte, los labios se agitan con la caricia de una voz angelical, y el aire atmosférico se vuelve de rosa y oro. Es el resplandor vitalicio de tu proximidad ardiente, efusión química, física de los deseos; lanzas tu velo de fuego al oxígeno y al carbono y al nitrógeno que te rodea, quemándolo todo con tu belleza.

Te contemplo serena, sentada, charlando, con el largo cabello negro cayendo alborotadamente por tus mejillas de alabastro, y cubriéndote hombros, pechos y espalda con el roce suave de las hebras morenas, mientras los frecuentes movimientos de tu mano húmeda perseveran en apartar uno u otro mechón de pelo, como queriendo mostrar el rayo de luz que atesoran esas mejillas sonrosadas, esas que tanto añoro besar.

Te examino de esta forma, encerrada en un televisor, tan natural como la naturaleza misma, tan inmensa como el propio cosmos, y me siento tan enamorado de ti, tan obcecado por tu belleza, que el tiempo se para, inmutable, mientras mis ojos marrones te acechan en la distancia, buscando el momento más idóneo para desnudar tus carnes y hacer con ellas todo lo que está prohibido para la literatura.

Iraultza Askerria

Despertar

Un instante, una vida - {author}Photo by lo.tangelini
No existe amanecer o despertar
más hermoso que el que ocurre a tu lado.
Abre uno la mirada por mirar
el más bonito ser que el mundo ha dado.
Sobre la cama sabes semejar
la perfección del arte y es probado,
el grande privilegio que es amar
a esta niña, que me ha enamorado.
Que suerte tuve yo al quitarme el sueño
junto a la desnudez de tu pureza
la misma que de mí se hacía dueño,
porque un hombre se vuelve por ti siervo
al contemplar la alborada belleza
que dormita en tu piel, ahora mi acervo.

Iraultza Askerria