Diciendo adiós

Photo - {author}Tarde o temprano todo el mundo siente que la vida, en un principio maravillosa y tierna, aparece infatigablemente cruel y ladina al otro lado del muro de la ilusión. Es allí donde surgen sus garras más temidas, mezcladas de casualidad y sofisticada conspiración, para arrancar en un instante la mera ilusión de existir, la esperanza de mantenerse con vida.

Di adiós a la alegría, di adiós a la felicidad, da la bienvenida a un amor que te puso los cuernos y, después, si tienes cojones, pégate un tiro.

Iraultza Askerria

Víctimas del cariño

Flecha atroz, la mirada,
taimada,
disparada al aire punzante,
que a mis pupilas, fría,
sin piedad, alcanzó un instante.

A tu lado, tu amante,
ignorante.
Una bienvenida afectada;
tú, su mano cogida,
y la otra cuernos a la espalda.

Tú fuiste mala arpía,
felina.
Nosotros los pobres cabritos
Yo… más cabrón, lo admito…
Pero no dudes que el motivo
fue la abundancia de tus mimos.

Iraultza Askerria