Intento fracasado de soneto

“Escríbeme un soneto”, díjome ella.
“¿Cómo quieres la rima?”, inquirí.
“No me importa, con tal que sea bella
y que salga cariñoso de ti”.

“Y el tema, ¿en qué quieres que haga mella?,
buscando la respuesta le insistí.
“Tal vez: piensa que yo soy tu doncella;
tú, caballero audaz que lejos vi”.

Reí por la propuesta y la besé.
Le prometí el soneto a la mañana
que convirtióse en épica más ancha.

En darle un nombre décadas tardé
para entonces mi amor era una anciana.
Nace así Don Quijote de la Mancha.

Iraultza Askerria

Primera composición sin título

Trazos amargos de una soledad
que en tu anciana cara parecen lágrimas,
son fruto del correr adolescente
de una indecente ánima.

Pues gozaste de tan buenos momentos
cuando siendo una espléndida chavala
desaprovechaste tu virtuosismo
entre chicos y camas.

Tu bebías, bailabas, divertías,
y tu padre decíate con calma:
“madura, que los trenes nunca esperan”
mas tomábaslo a guasa.

Ahora yaces perdida, sollozando,
escondida en la noche como rata,
y nada habrá, ni nadie, que a la postre
logre salvar tu alma.

Iraultza Askerria