Tus labios

Another dimension. - {author}
Tú sabes que tus labios son la vida,
el latir incesante del anhelo,
rama luenga fluyendo por el cielo
de tu carita pálida y querida.
Tú sabes que en tus labios hay cabida
para la miel, azúcar, caramelo,
es el húmedo y cálido riachuelo
por Moisés en dos lados dividida.
Tú sabes que en tus labios se revelan
las obras de arte más esplendorosas
de poesía, cine o escultura,
mientras entre sus límites riëlan
las sonrisas, envidia de las diosas,
que no pueden llegar a tu hermosura.

Iraultza Askerria

Desnuda hermosura

(des)tapada - {author}

Con tu vientre despojado
de las venideras marcas
que a las féminas más carcas
atraviesan sin cuidado,
vi tu ombligo despejado
y acechado por las parcas
yemas mías que a tus arcas
procuraban dar cazado.
Ni por mucho meditarlo
logro alcanzar mi objetivo,
pues me derrito al mirarlo.
Que me mata su figura,
que me priva aliento vivo
tanta desnuda hermosura.

Iraultza Askerria

Diciendo adiós

Photo - {author}Tarde o temprano todo el mundo siente que la vida, en un principio maravillosa y tierna, aparece infatigablemente cruel y ladina al otro lado del muro de la ilusión. Es allí donde surgen sus garras más temidas, mezcladas de casualidad y sofisticada conspiración, para arrancar en un instante la mera ilusión de existir, la esperanza de mantenerse con vida.

Di adiós a la alegría, di adiós a la felicidad, da la bienvenida a un amor que te puso los cuernos y, después, si tienes cojones, pégate un tiro.

Iraultza Askerria

Cátedra

Photo - {author}

Perla, nácar, calor, sólida piedra
de tu inocencia pura se construye,
con la firmeza aérea de quien huye
por recovecos íntimos de hiedra.
Eres bosque, eres el río que medra
por las almas ajenas, se diluye
con dulzura secreta pues se intuye
que los hombres de ti ansían catedra.
Estudiarte, saberte, contemplarte,
analizar tu voz asonantada
que rima con luz, cielo, tierra y arte,
es la razón auténtica del hombre
que encumbra sobre el mundo tu mirada,
tu intelecto, tu físico y tu nombre.

Iraultza Askerria

Triste lectura

Triste lectura - {author}
Ando un poquito triste reyelendo
las penas de antiquísimos poetas,
los que estuvieron antes transcribiendo
los amores que hicieron las maletas.
Y ando también con la lectura viendo
que a lo lejos se van tus silüetas,
olvidando el amor que prometiendo
se llevó mis sonrisas bien sujetas.
Ya no vendrás a verme a los altares,
ya no atravesarás por mí los mares.
Yo iré a buscarte lejos. Te habrás ido.
Porque tu amor fue bala, disparada
allá de la promesa apalabrada,
donde esta se quedó en el triste olvido.

Iraultza Askerria

Mi universo

Photo - {author}
Has sido esculpida con trocitos del universo: polvo de estrellas, soles ardientes, enanas blancas y nebulosas de gas. La canción del cosmos a la puerta de tus labios y tus pensamientos surcando a la velocidad de la luz. Alrededor tuyo orbito como un planeta condenado a no alcanzarte, deseoso de que te unas a mí en una explosión agónica.

Iraultza Askerria

El pájaro

Pájaro - Bird - {author}

Dentro de tu alma he visto
un pájaro volar;
parecía una nube
que besaba la mar.
Las olas en tus ojos
comienzan a arreciar,
y en tus labios sabrosos
resplandece la sal.
El sol envuelve al ángel
cual estrella fugaz,
y aplauden las centellas
en acuerdo ejemplar.
Y mientras ese pájaro
se eleva hacia el final,
yo me quedo a lo lejos
como un puntito más.

Iraultza Askerria

Respiración

Guau. - {author}

En los días azules
de cielos despejados
y sonrientes albas
de entusiasmados labios,
veo un recuerdo hablar
tras los montes sellados
como el afán de la brisa
y los aplausos vanos,
es tu voz que a la sombra
se hincha en tu regazo
y asciende cual anhelo
como un bendito canto
para abrir en tu boca
el ceremonial hálito.

Iraultza Askerria

La tabernera

Photo - {author}Allá en los albores de este siglo, conocí a una tabernera fea, fondona, vestida de cinturones que parecían faldas y delantales más largos que una mesa de comedor. Un tímido bigote le asomaba sobre el labio y unas frondosas cejas coronaban su testuz de calabaza. Los parroquianos la llamaban burlonamente «la Macha», riéndose a su costa.

Yo sentí lástima por ella, o quizá odio hacia aquellos borrachines de mala lengua. En esto estaba, cuando resolví acostarme con ella esa misma noche. De lo que ocurrió en su dormitorio nada os diré. Pero sí las consecuencias de aquella relación:

Debido a mi incipiente fama, «la Macha» comenzó a protagonizar las portadas de las revistas del corazón, a exhibirse en los programa de tertulia de sobremesa y a ganar más y más dinero debido a las entrevistas y a la prostitución de imagen.

Yo desaparecí de su vida, pero los parroquianos que tanto la habían menospreciado, comenzaron a cortejarla con rosas, poemas, cartas de amor y mil y un requiebros.

Ninguno consiguió nada.

Iraultza Askerria